Este jueves 27 de febrero, a partir de las 15 hs, trabajadores, sindicatos y pacientes afectados, se movilizarán desde el Obelisco hasta Plaza de Mayo para denunciar frente a Casa Rosada "el vaciamiento que lleva adelante la gestión de Javier Milei a la salud pública". Habrá representantes del Hospital Sommer, uno de los nosocomios donde se denunciaron un centenar de despidos hace un mes
La Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), despedidos del Ministerio de Salud de la Nación, y trabajadores de los hospitales Posadas, Laura Bonaparte y Sommer y de alrededor de 100 organizaciones de la salud de todo el país participarán este jueves 27 de febrero de la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, partiendo a las 16 horas (previa concentración a las 15 en el Obelisco) desde el Ministerio de Salud de la Nación (Avenida 9 de Julio y Avenida Belgrano) a Plaza de Mayo, para denunciar el desfinanciamiento del sistema público de salud y exigir respuestas urgentes ante el desmantelamiento de programas esenciales. También habrá marchas en diferentes puntos del país.
Lo confirmó el secretario general de la Junta Interna de ATE, Alejandro Lipcovich. “Ya salimos cientos de miles por la educación y contra los ataques fascistas, a la diversidad. Ahora, es el turno de movilizarnos por la salud. La destrucción del sistema público nacional que está impulsando el gobierno de Milei puede ser irreparable. Esta convocatoria no solo agrupa a organizaciones de trabajadoras y trabajadores de la salud, sino también a colectivos de personas que son usuarias de servicios de salud. Llamamos a la población trabajadora en general a movilizarse porque la crisis de la salud es gravísima, y las políticas de Milei y Lugones solo tienden a agravarla”, afirmó Lipcovich.
“Por dar solo algunos ejemplos: el Hospital Garrahan, principal institución pediátrica del país, sigue en severa crisis, dado el vaciamiento que implica la emigración constante de trabajadores y trabajadoras de todos los sectores, bajo el peso de magros salarios y malas condiciones laborales. Indudablemente, se trata de una política general, pero con efectos concretos: el desmantelamiento de áreas sensibles del Ministerio de Salud, como las direcciones de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Vacunación y Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis, no solo están dejando a cientos de compañeras y compañeros en la calle, sino también exponiendo a la población a gravísimas consecuencias”, agregó.
“Si a esto sumamos la pretensión de cerrar el Bonaparte, los despidos en el Sommer y el Posadas, no caben dudas de que se busca finalizar la tarea inconclusa de la dictadura militar: desmantelar definitivamente toda responsabilidad del Estado nacional en los servicios de salud. La única política de Lugones es favorecer el negocio privado -él mismo es un mercader de la salud-. Indudablemente, hay que poner un freno a esto y lo organizaremos por abajo", concluyó.
"La convocatoria surge en un contexto de creciente preocupación por las políticas en salud pública del gobierno nacional, de Javier Milei y de su ministro de Salud, Mario Lugones. Nos movilizaremos porque hay vidas en riesgo. SOS Salud en emergencia", explicó al respecto Norma Lezana, secretaria general de la APyT (Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan).
Por su parte, desde la Asociación de Trabajadores de la Salud (CICOP), advirtieron sobre el vaciamiento que lleva adelante esta gestión y la importancia de la movilización. "Queremos poner la agenda de la salud porque hoy, más allá de la estafa de Libra, hay otras más importantes: la estafa a los jubilados, a la salud, a los trabajadores", expresó Guillermo Pacagnini, referente del sindicato.
Cabe recordar que el martes 14 de enero pasado estalló la crisis en el Hospital Sommer (foto) por casi 120 despidos, en una lista que incluía a aquellos que no se les iba a renovar el contrato en este 2025, donde había médicos, enfermeros, camilleros, personal de limpieza, mantenimiento, psicólogos y otros profesionales. Muchos llevaban varios años de trabajo y algunos estaban próximos a jubilarse.
En los días subsiguientes, los sindicatos ATE y UPCN comenzaron a hacer gestiones para lograr la reincorporación de la mayor cantidad de trabajadores cesanteados, algo que parcialmente habrían conseguido, aunque nunca se llegó a confirmar de manera oficial.
Fuente: La Nación