Sociedad Siniestros 1 ABR 2025

Flavia, mamá de Darío: "Quisiera verlo sentado en el banquillo a Izaguirre y que vea videos de cómo era mi hijo"

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Flavia Ramallo es la mamá de Darío Domínguez, el nene de 9 años que fue atropellado en 2017 por un automovilista alcoholizado y murió hace algunos días atrás, con 15, tras pasar casi la mitad de su vida postrado y sin poder hablar. La mujer expresó su dolor y sus deseos, en una charla a corazón abierto con La Posta.

"Mucho no me acuerdo del día del accidente. Me desperté al día siguiente, estaba quebrada, y me avisaron que uno de mis hijos estaba mal. Mi hijo estaba en terapia intensiva y grave, con un golpe en la cabeza. Le habían hecho un catéter para drenar el líquido de su cabeza y a los cuatro días le sacan todo y quedó como un vegetal. Yo el día del accidente estaba volviendo de la casa de una chica que compraba productos Natura y caminando por la vereda nos embistió el auto. No recuerdo nada de ese momento", comenzó Flavia.

Mirá la primera parte de la entrevista:

Y agregó: "Estos siete años fueron luchas, peleas con la obra social, internación domiciliaria para Darío. Un nene que era feliz jugando y cayó en cama, en silla de ruedas. Fue decayendo mucho mi hijo, tuvo mejorías como armar palabras, pero fueron difíciles estos años. Durante cinco años logró mover una mano, recordaba cosas, pero en julio del 2024 tuvo una neumonía grave y los médicos lo salvaron, pero empeoró su cuadro. Tuvo una vida digna, gracias a Darío Kubar que construyó una pieza grande, baño y comedor y que pudo adaptarse a la vida que necesitaba él. No era gran cosa, pero tuvimos esa comodidad para que él tuviera su baño, su espacio. Fue en 2019 que se construyó la casa. Hay videos donde Darío hace frases".

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"Él antes del accidente era feliz, andaba en bicicleta, jugaba a la pelota, hasta el 8 de octubre de 2017, que me arrebataron a mi hijo. Fue un Darío diferente. Se fue viniendo abajo. Él no habitaba en su cuerpo, no quería habitarlo más. En febrero de 2025 me enteré de que tenía un tumor y que se había expandido al pulmón e hígado. El 13 de marzo falleció", mencionó Flavia.

También contó que "la obra social respondía a través de un recurso de amparo, por la que tenían que cumplir sí o sí. Tuvo terapias en Merlo, en un centro de rehabilitación. La pandemia nos tiró mucho para atrás, terapia virtual en casa no era lo mismo. Luego de eso, empezó a decaer su cuerpo. Desde julio de 2024 con esa neumonía, comenzó a tener neumonías repetitivas. El estaba triste, ya no se reía. No comía, todo le caía mal. El oncólogo me había hablado desde que lo interné en febrero de este año, que había que esperar".

Y concluyó: "Darío esperó a su hermano para morir. Entró Agustín, mi otro hijo, a la habitación y ahí se fue. El cuerpo de Darío no quería más. Se le caían las lágrimas cuando entró su hermano".

La causa judicial y su futuro

Flavia contó que su pareja estuvo junto a ella y Darío desde toda su vida, pero que el papá biológico del nene nunca estuvo presente ni aportó económicamente. "Se enteró del accidente, apareció en el hospital pero después no hubo rastro de él", dijo.

Mirá la segunda parte de la entrevista:

"El primer mes del accidente le di un poder a la doctora Lorena Palet, porque no podía seguir el juicio y cuidar a mi hijo. Opté por cuidarlo  Darío y darle mejor calidad de vida. Ariel Sebastián Izaguirre nunca se acercó, hablamos para llegar a un acuerdo y nunca se logró. El seguro del auto estaba vencido y lo pagaron después del accidente, por ende no se hizo cargo", remarcó Flavia.

"Mi hijo Agustin vio todo el accidente y dijo que el auto venía fuerte, hizo un trompo y se subió a la vereda y nos chocó a mí y a Darío. Lo único que pido ahora es que cuando van a tomar, no manejen. Él venía de una fiesta en una quinta, salió para comprar más cerveza, fue a las tres de la tarde. Según él, quiso esquivar un perro, pero hay testigos que dijeron que no hubo perro en el hecho. Esto está elevado a juicio hace siete años. Mi hijo se fue de este mundo sin tener justicia. La causa penal está en Mercedes y la civil está en Capital Federal", añadió.

"No hubo respuesta a nada de lo que pidió mi abogada Lorena Palet. Izaguirre sigue manejando, sigue trabajando.... Agustín, mi otro hijo, salió ileso de milagro, porque iba más adelante pateando una botella. Después de todos estos años, lo definiría como inhumano. Si se hubiese acercado, se hubiese comido un cachetazo por mi desesperación, pero al menos habría sido humano. Ni siquiera quiso preguntar, averiguar. Él es camionero profesional encima, no sé como mantuvo la licencia. Me ha contado gente que lo conoce que él sigue trabajando normal. Yo creo que debe seguir tomando igual. Nunca le importó lo que nos hizo a nosotros. Ya no me importa si se contacta o no, si pide perdón o no, porque mi hijo ya no está".

"Yo quiero que Izaguirre pague lo que tenga que pagar. Si no tengo que recibir nada, que no tome más, que tome conciencia de lo que le hizo a mi hijo. Quisiera verlo sentado en el banquillo a Izaguirre y que vea videos de lo que era mi hijo".

"En su momento hubo gente que se acercó a ayudarme. De la sociedad no me puedo quejar, porque respondió cuando debería haber respondido el Estado. El Estado no estuvo, mi hijo igualmente tuvo una pensión, pero nada más, porque todo surgió de mi trabajo. Cambié el turno a laburar de noche de 22 a 05 y llegaba a las 7 y cuidaba a Darío, había que cambiarlo, bañarlo, sentarlo, llevarlo a la cocina. Dormía cuando podía. Así estuve todos estos años"

"Darío luchó un montón, estando en un cuerpo que no era el de él. Nos enseñó a aprender a querernos, a pedir perdón por cada cosa. Espero poder hacer algo para ayudar a gente que haya atravesado lo que le pasó a Darío. Si hubiera una indemnización, una parte destinaría a ayudar a estas víctimas. Solventar psicólogos, valvas e insumos para rehabilitación para esos chicos. Yo veía gente que lucha con sus chicos que nacen con esas patologías, pero no lo entendía hasta que me pasó. Es muy difícil cuidar a un chico discapacitado. Es luchar todos los días para que tu hijo tenga lo que le corresponde. Hay obras sociales que se hacen cargo y otras que no".

"Darío era un nene que le gustaba ir a la escuela y había salido mejor compañero. Y del Darío después del accidente, fue todo amor, unió a nuestra familia. El 8 de octubre de 2017 me arrebataron a Darío. No hay empatía para la gente que no tiene recursos suficientes, no hubo un Estado muy presente para nosotros".